Calidad de Vida: Tu Cuerpo como una Pecera

Tu cuerpo se diseñó para estar sano, esbelto y energético. Se supone que debes tener una piel suave y flexible y una mente rápida y alerta. Pero mucha gente está gorda, cansada y lenta. ¿Por qué? De nuevo Chispa va en busca de la salud natural y la vitalidad óptimas. En el artículo uno de una serie sobre medicina natural y complementaria, la Dra. Pernille Knudtzon examina cómo una sangre sana equivale a un cuerpo sano.
 
La salud se basaba en el trabajo de Luis Pasteur de que la enfermedad viene de los gérmenes que invaden el cuerpo desde fuera. ¿Y si la cuestión más pertinente es que si el cuerpo tiene un sano equilibrio alcalino, los gérmenes no pueden afianzarse? ¿Es posible que la súper acidificación del cuerpo sea una causa subyacente de las enfermedades?
 
Piensa en tu cuerpo como una pecera: la importancia de mantener la integridad del fluido interno del cuerpo en el que ”nadas” cada día. Imagina que los peces de esta pecera sean tus células y órganos bañados en fluidos, que transportan comida y eliminan deshechos. Imagina que un coche hace marcha atrás y pone el tubo de escape contra el filtro de entrada de aire y oxígeno para el agua del depósito. El agua se llena de monóxido de carbono y baja el pH alcalino, creando un medio ácido que amenaza la salud de los “peces” i.e. tus células y órganos. ¿Y si les echas demasiada comida o la comida errónea (que produce ácido, como el azúcar, el pan blanco, demasiado alcohol, queso y grasa animal) y los peces no pueden consumirla o digerirla, y empieza a descomponerse y podrirse? Deshechos ácidos tóxicos y productos químicos se acumulan cuando se descompone la comida, creando subproductos que alteran el pH alcalino óptimo.
 
Se trata de un ejemplo de lo que quizá estés haciendo con tu fluido interno cada día. Lo ensucias con polución, fumando, drogas, consumo excesivo de comida, demasiada comida acidificante, e innumerables violaciones que comprometen el delicado equilibrio de los fluidos alcalinos internos. Algunos tenemos peceras (cuerpos) que casi no pueden sostener vida alguna, y aún así conseguimos de algún modo luchar día a día, creando más desequilibrios graves hasta que llega el inevitable colapso y síntomas debilitadores, inquietantes y desorganizados de los que tenemos que ocuparnos.
 
El nivel del pH (la medida ácido-alcalina) de los fluidos internos afecta cada célula del cuerpo. El cuerpo no tolera bien los grandes desequilibrios ácidos de cualquier clase. De hecho, todo el proceso metabólico depende de un medio interno equilibrado y alcalino. Un pH acidificado crónico corroe el tejido corporal, destruyendo lentamente los 96.000 Km. de venas y arterias como el ácido que se come al mármol. Si no se controla, interrumpirá toda la actividad y función celular, desde el latido del corazón a la excitación de las neuronas del cerebro. En resumen, la acidificación interfiere con la vida y causa todo tipo de enfermedades.
 
Hay muchos indicadores de un medio interno demasiado ácido. E.g. la grasa. El cuerpo crea células grasas para que eliminen el ácido de los órganos vitales, y evitar que el ácido los mate por estrangulación. La grasa es una respuesta del cuerpo a un alarmante estado súper ácido. Es una respuesta de estrés. La solución es alcalinizar y activar el cuerpo. Al otro extremo del espectro de la salud, la levadura y hongos que se producen en un cuerpo demasiado ácido pueden alimentarse de los nutrientes y reducir hasta en un 50% la absorción química y mecánica de lo que comes. Lo que causa que mucha gente se ponga demasiado delgada, que no es más sano que estar gordo. Sin proteína, el cuerpo no puede hacer tejido nuevo ni producir enzimas, hormonas ni los componentes químicos necesarios para la energía celular y actividad de los órganos. El resultado es la fatiga, enfermedad y cambios de peso.
 
Las toxinas que produce un cuerpo demasiado ácido y privado de oxígeno pueden contribuir mucho a los llamados a menudo síntomas de alergias lo cual es otro indicador. Además, la absorción de proteínas no digeridas es una de las principales causas de alergias. El sistema digestivo se debilita, lo que impide la descomposición de los aminoácidos y a menudo causa alergia a ciertas comidas. Sólo esto puede producir un espectro amplio de reacciones alérgicas graves. Se trata de ingerir elementos que oxigenen y alcalinicen tu cuerpo ayudando a equilibrar las enfermedades que puedan llevar a una hipersensibilidad.
 
La fatiga es casi seguro el principal síntoma o dolencia de un cuerpo acidificado. Las toxinas que se producen en ese medio reducen la absorción de proteínas y minerales, que a su vez debilitan la habilidad del cuerpo para producir enzimas y hormonas. Lo que también interfiere con la reconstrucción de las células y otros componentes necesarios para producir energía. El resultado es la fatiga, poca resistencia, incapacidad para añadir tono muscular y debilidad general.
 
Soluciones: limpia la pecera y cambia el agua. En resumen la Medicina Metabólica mejora el proceso bioquímico interminable por el que la vida cumple con su función en el cuerpo. Conseguir que el cuerpo digiera lo que come y eliminar los deshechos. No sólo el sistema digestivo incluidos hígado y páncreas juegan un papel vital sino también los pulmones, la piel y los riñones son vitales para desintoxicar los aditivos, drogas y metales pesados, pesticidas y productos químicos en el entorno, en el aire que respiras, agua que bebes, comida que comes, en los edificios en los que vives y en la ropa que vistes. La descripción del trabajo de un médico que practica la medicina metabólica es identificar las zonas de crisis del proceso metabólico normal y devolverlas a su pleno funcionamiento mediante el suministro del nutriente u hormona que les falta, o fomentar la liberación del estrés personal, realinear el cuerpo, reajustar el sistema inmunológico, y trabajar para prevenir la futura reaparición del problema. Este proceso requiere tiempo y un estudio meticuloso.
 
Alguna idea que puede ayudar incluye muchas hortalizas y verduras que aportan elementos nutritivos vitales y proteínas fácilmente digeribles. Esa fórmula alcalina que da energía y es nutritiva empieza a oxigenar tu cuerpo. Lo mismo vale para alcalinizar el agua. Como la tierra en la que vivimos, el cuerpo tiene un 70% de agua. A veces el antojo de comida es que el cuerpo pide agua a gritos. Una dieta ácida con comidas como la carne, lácteos, cereales, pan y fruta con mucho azúcar causa acumulación de deshechos ácidos que cuando entran en el torrente sanguíneo, el sistema circulatorio intenta eliminar en forma de líquido a través de los pulmones o riñones. Si hay demasiados deshechos se depositan en diversos sistemas de órganos como el corazón, páncreas, hígado, colón y otros lugares.

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INFO:
Pernille Knudtzon, MD
Tel: 678 253 510
drpernilleknudtzon@gmail.com

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Este artículo está disponible en: Inglés

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