ITV de la Salud tercera parte: Más allí de la intolerancia alimentaria

Con una turbación familiar empecé mi investigación sobre el problema creciente de la intolerancia alimentaria sometiéndome a una evaluación de toxicidad. He tenido experiencias de chequeos de salud para otras investigaciones cuando me sentía bien y sin síntomas, para luego escuchar que tengo una edad biológica de 63 (tengo 37) o que tengo parásitos y toxinas nadando por mi torrente sanguíneo. Sospeché que mi chequeo de toxicidad sería similar y en efecto no me defraudaron. Phil Speirs va en busca de un hígado nuevo.

La preocupación por la cantidad de contaminantes en el mundo incluye no sólo el aire que respiramos sino el agua que bebemos y la tierra en que se cultivan las frutas y verduras. La sobrecarga tóxica es un tema del siglo XXI y el hígado está pidiendo a gritos un descanso. Pero ¿por dónde empezar para averiguar la carga tóxica que pueda tener tu cuerpo? Sheila Partridge usa un sofisticado equipo para evaluar cientos de sustancias alimentarias y cómo reacciona la persona con ellas. “Todo – comida, vitaminas o minerales – tiene su propia vibración o frecuencia única, y cuando pasamos esa carga por el cuerpo vía los meridianos podemos decir cómo reacciona según la forma en que cambia”. El procedimiento para cada sustancia alimentaria es rápido y Sheila usa su experiencia para sugerir cómo remediar deficiencias o intolerancias. “Mi primer trabajo es ayudar a la gente a equilibrar mejor su sistema para que podamos empezar a devolver el bienestar y vitalidad a su vida”, explicó Sheila. Con el historial de Sheila en gestionar estrés tiene mucha experiencia en la que inspirarse lo que forma una parte vital de su evaluación y recomendaciones. ¿Cómo me fue? Mi evaluación inicial reveló una ligera infección de hongos, intolerancia al trigo y toxicidad que Sheila decidió era demasiado alta para poder absorber las vitaminas y minerales. Marcaba fuera de la zona segura del triángulo tóxico (ver diagrama) y necesitaba eliminar y reducir levaduras, trigo y azúcares (grupos de comida que incluyen el pan, alcohol, fruta, caramelos, pasteles y pasta). Me gusta la comida integral y como una dieta variada pero esto era un reto. Mi perseverancia dio fruto y cuando tuve el seguimiento mis niveles estaban dentro del límite aceptable. “A menudo la gente tiene intolerancia a ciertas comidas porque las comen demasiado”, explicó Sheila. “Un cuerpo que funciona correctamente tiene que ver con el equilibrio y si una persona come trigo todos los días el cuerpo puede reaccionar con una intolerancia. Cuando se elimina el trigo un tiempo puede volver a introducirse en cantidades moderadas sin problemas. “La experiencia no sólo me ha hecho reevaluar lo que consideraba una forma sana de comer, sino que también ofrece una estupenda ITV de salud.

Facebook Twitter Linkedin Digg Delicious Reddit Stumbleupon Tumblr Email

Este artículo está disponible en: Inglés

This entry was posted in Sin categoría and tagged , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *