Bio Construcción I: Casa Sana

Pasamos la mayor parte de nuestras vidas dentro de edificios, y sin embargo sólo ahora hemos empezado a cuestionar el impacto de la construcción sobre el clima, nuestra comunidad, salud y vida. Es importante que todos empecemos a aprender cómo la construcción sostenible puede mejorar el bienestar de nuestras familias y de nuestro planeta.
 
Sin ser un hippy de una comunidad verde ultra alternativa también tiene sentido construir o renovar un edificio de manera sostenible. La construcción con balas de paja y los domos geodésicos son opciones perfectamente viables, sin embargo muchas bio construcciones efectivas tienen una apariencia bastante convencional. Existen métodos y materiales realmente innovadores que se pueden emplear a la hora de hacer una obra, mejorando notablemente nuestra calidad de vida y la del medio que nos rodea. En esta serie de artículos repasaremos las técnicas más importantes procurando que lo práctico y accesible a la mayoría sean nuestros criterios básicos. A base de reciclar e investigar podemos conseguir que la construcción sana nos salga más barata que la convencional.
 
Es innegable que el sector de la construcción es uno de los menos respetuosos con el mediambiente, el acto de edificar tanto una urbanización entera como remodelar una pequeña casa genera un impacto ambiental con el consecuente deterioro ecológico y paisajístico del medio que nos rodea. Según los últimos datos que manejan los expertos, el sector edificación genera el 40% de las emisiones de CO2 (el dióxido de carbono del efecto invernadero culpable del cambio climático), consume el 60% de las materias primas, el 50% del agua y genera el 35% de residuos.

Encontrar maneras biocompatibles de deshacerse de los residuos generados durante la construcción tiene que ser prioridad a la hora de reducir la huella ecológica de nuestro proyecto. La remodelación total de una casa, por ejemplo, puede llegar a crear 13 toneladas de escombro, y cambiar una cocina completamente genera unos 300 kilos de basura por metro cuadrado.
 
La bioconstrucción persigue minimizar este impacto en la medida de lo posible, favoreciendo un desarrollo sostenible que no agote los recursos del planeta en detrimento de la calidad de vida de las generaciones futuras, sino que sea generador y regulador de los recursos empleados en conseguir un hábitat saludable consiguiendo así una salud global.

Tenemos la oportunidad de planear y construir edificios que respiren como nosotros, que se instalen en terrenos sanos y que cuando llegue el momento desaparezcan integrándose en el ciclo, como nosotros.
Es importante diseñar un hogar que reduce el consumo energético y por lo tanto la producción de CO2. Sigue en importancia conservar agua, ya que según el Instituto Nacional de Estadística cada habitante consume 166 litros al día del preciado líquido. El real Decreto 47/2007 establece que a partir de ahora habrá una etiqueta de eficiencia energética que certifique el inmueble a la venta. Al igual que los electrodomésticos, la escala va del edificio más eficiente (clase A) al menos eficiente (clase G) que nos indica la cantidad de CO2 emitido debido al consumo de energía de de las instalaciones de iluminación, calefacción y agua caliente sanitaria.
 
 La calidad del aire del interior de un edificio es un componente crucial de cualquier hogar sano. El uso de materiales constructivos biocompatibles en vez de los convencionales crea muros transpirables donde no aparecen hongos, humedades ni bacterias, tampoco tienen problemas estructurales a largo plazo por su mayor durabilidad. Encima son térmicamente eficientes, por lo que ahorraremos en el consumo energético del hogar. Es sorprendente el número de productos químicos de los que estamos rodeados dentro de nuestras casas, desde el cemento portland cuya base calcárea suele llevar aditivos tóxicos o el aislamiento de las mismas, hasta las pinturas en la pared o los barnices en la madera. Al cerrar campos electromagnéticos nuestros hogares dejan de respirar atrapando muchos de estos químicos que crean patologías como el dolor de cabeza, ansiedad, depresión, fatiga, hiperactividad, etc.
 
Tras presentar el concepto de una casa sana, nuestro próximo artículo profundizará en estos temas, os traeremos sugerencias e ideas para crear un hogar libre de toxinas que además de ser seguro para tu familia reduzca su impacto mediambiental mientras disfrutáis de las comodidades de la vida moderna.
 
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