Calidad de vida alcalinizar una prueba viviente

Nuestro equipo de investigación ha descubierto algunos beneficios de Alcalinizar y su papel sobre la salud vital y la longevidad. Inger Marie y Pernille Knudtzon examinan aquí el estudio de uno de sus casos.

Bob es un cuarentón. Dirige una empresa de mucho movimiento y aunque Bob había sido un entusiasta deportista, después de levantar el negocio se encontró pasando largas jornadas en la oficina y no haciendo tiempo para el ejercicio. Tenía inflamación de los tendones del pie, se engordó mucho y los fines de semana los pasaba durmiendo para recargar pilas. El domingo por la tarde estaba bien de nuevo justo para prepararse para otra semana en la oficina. Había temas de salud familiar como la tensión y el colesterol altos y piedras de riñón recurrentes y Bob los había heredado todos. Hizo lo que le dijeron los médicos: se tomó las pastillas, hizo chequeos e incluso le operaron las piedras dos veces. Tuvimos un aviso de la posible causa raíz del problema cuando nos dijo que siempre sudaba, tanto que no podía ni llevar una correa de reloj de piel ya que se la “comía” el sudor ácido. Todos estos síntomas indicaban una sola y misma dirección: Un cuerpo sobre acidificado.

Hicimos un Análisis de Sangre Viva de una gota de sangre con un microscopio de dise-ño especial, lo que reveló que sus glóbulos rojos eran pegajosos, apiñados y se movían muy despacio con algunos de forma rara lo que indicaba que la proteína se salía de las células. También descubrimos muchos productos de deshecho, mostrando un cuadro típico de Sangre Viva de súper acidez y mala digestión de la comida.

Como sus temas de salud venían ocurriendo desde hacía casi 9 años tuvimos que empe-zar el proceso de alcalinizar con mucho cuidado y despacio. Estaba muy motivado y podía ver fácilmente donde podría estar en los próximos 10 años: engordándose más, más piedras de riñón, luchando con la tensión y con aumento de otros síntomas y encima de eso con los efectos secundarios de la medicación.

Equilibrio ácido/alcalino
Primero teníamos que saber su nivel de acidez y podemos hacerlo comprobando la primera muestra de orina del día. El pH en sangre tiene que ser unos 7,36 para que el cuerpo funcione mejor. El margen es muy pequeño – más o menos 7,28 es demasiado ácida y 7,41 es demasiado alcalina – y niveles fuera de él pueden causar serios problemas de salud. El equilibrio lo mantiene la capacidad de “barrera” de los depósitos alcalino-ácido y los riñones juegan un papel fundamental en el control y mantenimiento del pH normal. Cuando el estilo de vida y los hábitos alimentarios crean mucha acidez, cogemos de la reserva/fondo alcalino para mantener el equilibrio. Si tenemos mucho ácido que eliminar después de comer y beber mucha carne roja, dulces y pan blanco la orina será más ácida (i.e. 4 – 6). El pH de la saliva también es un buen indicador: si tendemos a la acidez es 5 – 6 y si somos más alcalinos 7 – 8.

La muestra de orina de Bob en su primera mañana no nos sorprendió: tendía a la acidez con 4,5, y su saliva era de 5. Poco a poco le añadimos minerales alcalinos a su agua de beber así como algunas enzimas digestivas a sus comidas (para cuerpos demasiado áci-dos) a fin de que pudiera digerir y asimilar mejor la comida.

Comprobaba su nivel de pH cada mañana. Nada ocurrió los primeros 5 – 6 días. Pero po-co a poco el pH se volvió más alcalino y empezó a notar algunos cambios. Después de 4 semanas de este tratamiento le hicimos un chequeo y dijo haber perdido peso, su pie se había deshinchado y se sentía más ligero y más activo, no sudaba tanto y comía menos a la hora de comer. Otro Análisis de Sangre Viva reveló unos glóbulos rojos mucho más re-dondos, sueltos y que se movían correctamente, aunque todavía había productos de des-hecho por limpiar. Estaba muy contento de ver esta mejoría y hablaba de estos cambios así: “Después de que empecé a alcalinizarme…” porque fue un cambio muy importante en su vida.

El siguiente paso hacia el equilibrio del pH fue añadir más vitaminas y minerales para ayudarle a metabolizar la grasa. También le dimos unos polvos verdes repletos de hierbas alcalinas, germinados, frutas y verduras para mejorar la alcalinidad de su cuerpo (ver Superverdes Chispa junio/julio 2007).

Ahora ha vuelto a retomar el deporte de nuevo (todavía está atareado en su oficina) pero siente que tiene más energía haciendo deporte y está ilusionado en controlar su progreso a largo plazo.

Esperamos que esta información te resulte tan útil como para nosotras. Armadas con este nuevo conocimiento sobre las reservas ácido-alcalinas y la capacidad barrera del cuerpo, pensamos que hemos añadido otra pieza al puzzle al entender cómo devolver y mantener el equilibrio natural del cuerpo para una salud óptima.

Esta articulo es parte de un serie – puede leer más
aqui

INFO:
Pernille Knudtzon, MD
Tel: 678 253 510
drpernilleknudtzon@gmail.com

Facebook Twitter Linkedin Digg Delicious Reddit Stumbleupon Tumblr Email

Este artículo está disponible en: Inglés

This entry was posted in Vida Sana. Bookmark the permalink.

Los comentarios están cerrados.