El Laberinto de Cristal

La cristaloterapia es una terapia alternativa holística que es fácil de disfrutar en la vida diaria. Los cristales tienen propiedades beneficiosas que se pueden experimentar de muchas formas desde colocar cristales por la casa hasta beber agua cristalizada. Bridie Jackson te guía paso a paso en cómo usar tus piedras…

El primer paso para usar cristales es escoger los cristales. En esto tienes que confiar en que siempre nos atrae el cristal que necesitamos en ese momento. Lo cual sucede por transferencia magnética de energías entre tú y el cristal. Recomendaría que guardases los libros de cristales un tiempo y mejor confíes en tu intuición.

Tu cristal está constantemente obteniendo energía de su entorno; por tanto es buena idea limpiar tus cristales antes de usarlos. El método ideal de limpiar es con agua y como más natural sea el origen mejor, como ríos o fuentes. Luego le añades tu intención. No tengas miedo de crear pequeñas ceremonias para ayudar a intensificar las intenciones pues un ritual es la intención puesta en práctica. Como más clara sea tu intención más limpia el cristal.

Una vez tengas el cristal perfecto, el paso siguiente es sentir algo. La mayoría de la gente tiende a ser cínica hasta que experimenta algo directamente. Los cristales tienen propiedades piazo y piro eléctricas, y es eso lo que quizá notes o sientas cuando coges una piedra. Normalmente las energías de los cristales se experimentan como una cálida sensación de hormigueo aunque algunos notan su energía con olor o sabor. Intenta tener un cristal en la mano con la que escribes y haz un círculo lento a la derecha sobre tu otra palma. Se trata de un ejercicio simple para ayudarte a sentir la energía de los cristales. También puedes probar oler o saborear tus cristales. Algunos me resultan mentolados o ácidos. Cómo se siente un cristal indica la personalidad de la piedra y da una pista sobre cómo puede ayudar. Por ejemplo una punta de cristal que brilla en vez de ser amarilla lechosa, hormiguea mucho, es caliente y huele y sabe a limón, es probable que nos de energía y vitalidad o nos ayude a digerir. ¡No es probable que nos ayude con el insomnio! Por el otro lado un cristal que es redondo, lechoso y rosa será calmante, suave y amoroso.

Acercando esa nueva energía a tu campo energético te ayudará a equilibrar tus propios patrones de energía. Una vez que los centros energéticos o chakras están equilibrados, la energía que circula por los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual aportará mejor equilibrio y bienestar. Cada cristal vibra con su propia frecuencia única. Cristales de alta frecuencia como la citrina pueden elevar y animar la energía baja como la que se da en casos de depresión, baja autoestima y enfermedad. Y al contrario un cristal de baja frecuencia como el cuarzo rosa se usa para calmar desequilibrios de alta frecuencia como infecciones, quemaduras, problemas de piel, enojo e inquietud. Hay una enorme gama de cristales y del espectro de energías que ofrecen se puede encontrar la energía precisa para ayudar a sanar una variedad de enfermedades. Los cristales pueden ayudar con la mayoría de afecciones y mantener el equilibrio de las personas sanas. También se usan para elevar la conciencia espiritual y el desarrollo de la videncia. Colócalos en configuraciones o rejillas por tu cuerpo y la intensidad de la sanación o meditación se amplificará. Una muestra de configuración puede ser sentarse en una estrella de 5 puntas, o tumbarse en un triángulo de cristales. Coloca uno en cada pie y otro en la cabeza, primero con todas las puntas hacia fuera y relájate unos 20 minutos. Se limpiará toda la energía negativa. Continua con otros 20 minutos pero con las puntas hacia dentro, lo que ayuda a recargar y equilibrarte y deberías poder apreciar el flujo de energía distinto.

Bridie Jackson: Talleres y venta de cristales
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