Permacultura V: Diseño y planificación del huerto

Para abastecer en buena parte a una familia de 4 miembros de sus vegetales durante todo el año será suficiente una superficie cultivada de entre 50 y 300m². Me refiero a un clima templado.
 
Crearemos bancales en los que conviene rotar, asociar y respetar los marcos de plantación. Hay vegetales que son sumamente fáciles de cultivar como la lechuga, col, rabanito, acelga, cebolla, girasol o berenjena, entre otras. Es aconsejable empezar con ellos.
 
Os recomiendo hacer un buen diseño para garantizar el éxito. Para profundizar puedes leer el libro “El huerto familiar ecológico” de Mariano Bueno. 
 
LAS ROTACIONES
Conviene no plantar por ejemplo, coles, año tras año en el mismo bancal ya que la tierra se empobrece y surgen parásitos que se especializan y dañan el cultivo. Hay plantas que son menos sensibles con las rotaciones como los ajos, cebollas, lechugas e incluso tomates. Pero en general es bueno rotar.
 
ASOCIACIONES
En un ecosistema natural la diversidad de especies vegetales asegura la fertilidad y salud de la tierra. Os sugiero crear asociaciones de plantas que han sido experimentadas en algunos casos durante miles de años con efectos positivos.
 
Un ejemplo muy representativo es la asociación precolombina:
judías de enrame
maíz dulce y calabaza.
Se asisten entre ellas y consiguen un beneficio mutuo. Es curioso comprobar como estos alimentos resisten el almacenaje por largo tiempo y aportan a la dieta proteínas, hidratos de carbono y vitaminas, respectivamente.
 
Otras asociaciones favorables son:
albahacas con pimientos;
apio con puerro y tomatera;
eneldo con cebolla y pepino;
lechuga con ajo y alcachofa;
rosales con cebollinos;
perejil y altramuces;
zanahorias con cebollas;
berenjenas con judías de mata baja y patatas;
calabacín con coles y lechugas;
fresas con ajo y borraja.
 
También hay asociaciones desfavorables o plantas que inhiben el crecimiento a sus compañeras, como el hinojo que suele resultar repulsivo al resto de las plantas. O la salvia, cuya proximidad no beneficia a numerosas hortalizas.
 
Además hay otras técnicas que podemos aplicar para mejorar el rendimiento, por ejemplo dejar que algunas plantas terminen su ciclo resembrándose ellas mismas y ahorrándonos mucho trabajo. Algunas son la rúcula, acelga, lechuga, col china, rábanos.
A los bulbos de ajo si se les permite reproducirse por 2 años dan una cosecha constante.
 
La lechugas y otras verduras de hoja como las espinacas en vez de cortar toda la planta de una vez, podamos hoja a hoja, dejando siempre una cantidad en la planta. Así alargamos su ciclo y productividad.
 
Un huerto es un espacio de aprendizaje, una fuente inagotable de sencillos y profundos placeres que os invito a descubrir.
 
INFO:
Lucho Iglesias y Matricia Lana
co-creadores de PermaculturaCañaDulce – www.permaculturacanadulce.org
 
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