Permacultura VI: El Compost

En permacultura nuestro principal objetivo es alimentar el suelo que va a ser el soporte de nuestras futuras cosechas. Lucho Iglesias es ecológico en el ultimo articulo de permacultura.
 
La descomposición de materia orgánica muerta es un fenómeno que normalmente nos pasa desapercibido. Sin embargo la vida en el planeta no existiría sin estos procesos complejos y vitales.
 
Todo ello sucede con un objetivo claro: crear suelo. El suelo es un organismo que nace, crece, se reproduce y muere. Se compone de infinidad de vida. Basta recordar que en 1 mt2 de suelo fértil podemos encontrar hasta 30.000 millones de seres vivos.
 
De la calidad de nuestro suelo dependerá la calidad de nuestros alimentos y por ende de nuestra propia salud. Por eso en permacultura nuestro principal objetivo es alimentar el suelo que va a ser el soporte de nuestras futuras cosechas.
 
El mejor alimento para el suelo es la materia orgánica que se crea en el mismo terreno o que traemos de otro lugar. Al transformarla a través de un proceso controlado obtenemos el humus, que es la base de la vida.
 
Hay diferentes maneras de hacer compost pero la más sencilla es añadir encima del suelo una capa delgada de materia orgánica que ha sido finamente troceado. Tendremos en cuenta que no esté en contacto con los troncos de los árboles y en zonas cálidas y soleadas lo cubrimos con un acolchado que puede ser de paja. A este método lo llamamos COMPOSTAJE EN SUPERFICIE y es una fiel imitación de la naturaleza, donde el principio de mínimo esfuerzo y máximo rendimiento está siempre presente.
 
El COMPOSTAJE EN MONTÓN es la técnica más habitualmente utilizada. Se necesita como mínimo 1 mt3 de residuos orgánicos: estiércol animal, paja, hojas de árboles, restos vegetales de la cocina, cáscaras de frutos secos, algas marinas (conviene lavarlas), pieles de cítricos (de origen ecológico y no en exceso), papel y cartón (sin tintas a color), ramas de podas (trituradas o finamente troceadas). Evitaremos: hollín de estufas y chimeneas, hojas de pino secas, grasas concentradas y carne o pescado en grandes cantidades.
 
Con todo esto haremos un montón de 160 ctms en la base por 150 ctms de altura y la longitud que queramos. En un lugar sombreado, protegido del viento y de fácil acceso. La primera capa la preparamos con ramas finas de 0,8 mm para que pueda circular el aire (proceso aeróbico). Añadimos agua (es muy importante que los materiales estén bien humedecidos) y continuamos añadiendo capas con el resto de los materiales hasta llegar a la altura deseada.
 
Una vez acabado el montón lo cubrimos con una capa de tierra o mejor aún con paja que regamos bien para que no se la lleve el viento. Si está bien hecho la temperatura ascenderá a 65º ó 70 º (proceso termófilo). Después se estabilizará y a los 5 ó 6 meses tendremos un compost maduro que es la base de la agricultura ecológica.
 
Me parece que al hacer compost practicamos la más sana de las alquimias tranformando la basura en la base de la vida.
 
INFO:
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Más info:

www.permaculturacanadulce.org
Tel: 951 16 50 37 – 607 63 29 37
 
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