Las bolsas de plástico, por qué no

Las bolsa de plástico son ya un producto cotidiano en nuestras vidas, sobre todo porque podemos adquirirlas gratis en las tiendas pequeñas y los centros comerciales. Sin embargo, el precio que estamos pagando por utilizarlas es más alto de lo que creemos. El uso de bolsas de plástico va en detrimento de nuestro medio ambiente y tiene impactos sobre la salud; un precio oculto pero caro por utilizar un producto tan fácilmente prescindible y sustituible. Las razones por las que es importante que se abandone el uso de las bolsas de plástico, sobre todo las de un solo uso, son muchas.

Algunas de ellas incluye que en España cada persona utiliza una media de 238 bolsas comerciales de plástico al año. Esto supone 10.500 millones de bolsas anuales, que significan cerca de 100.000 toneladas de basura. La producción de estos materiales puede provocar la emisión de sustancias muy tóxicas, como los PAHs (Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos) y necesitan utilizar aditivos -estabilizantes, antioxidantes o colorantes- que son peligrosos para la salud humana y el medio ambiente. En España sólo se recicla el 10% de las bolsas que se desechan. El resto acaban en vertederos, quemadas en incineradoras o dispersas en el medio ambiente. La incineración de bolsas de plástico genera contaminación atmosférica que afecta al medio ambiente (por ejemplo, emitiendo gases de efecto invernadero, contribuyendo así al cambio climático) y a las salud de las personas ( se emiten sustancias altamente tóxicas, como las dioxinas). Se han registrado 267 especies marinas distintas afectadas por estos plásticos. Un estudio realizado en el Mediterráneo español encontró que el 75% de los individuos analizados de la amenazada tortuga boba presentaban ingestión por plásticos. La ingestión de estas basuras puede bloquear el tracto digestivo e impedir que los animales se alimenten correctamente hasta provocar su muerte.

El problema ambiental que provocan las bolsas de basura ha llevado a muchos gobiernos a establecer medidas para desincentivar su uso, llegando incluso a prohibirlas. Una tasa sobre el uso de cada bolsa de 15 céntimos de euro, llevó a Irlanda a reducir la utilización de bolsas en un 90% durante los primeros meses. Tanto Italia como Francia, han establecido la prohibición del uso de bolsas de plástico para el año 2010. Fuera de Europa, existen también muchos ejemplos de políticas que buscan acabar con el problema ambiental que están generando las bolsas de plástico. Algunos ejemplos son Australia, Sudáfrica, Bangladesh, EEUU…
En 2006, el Ministerio de Medio Ambiente firmó un acuerdo voluntario con los
comercios y fabricantes de plástico para reducir el uso de las bolsas. Las
entidades firmantes reconocieron que la reducción fue mínima. Ahora, España, en su borrador del Plan Nacional de Residuos Urbanos, propone que para el año 2015, el 70% de las bolsas sean biodegradables, una medida muy tímida comparada con otros países de la UE. ¿QUÉ ALTERNATIVAS EXISTEN? Dado que el mejor residuo es “el que no se genera” la mejor alternativa es utilizar bolsas reutilizables. La mejor opción para un comercio es, por tanto, vender bolsas reutilizables en lugar de repartir, o incluso vender, bolsas de un solo uso. De optar por algún tipo de bolsa reutilizable, las mejores son las fabricadas con materiales naturales, aunque también existen de otros materiales. Para bolsas de un solo uso existen materiales alternativos, entre ellos están las bolsas de papel o las de bioplásticos. Las bolsas de papel tienen un impacto menor que las bolsas de plástico pero su producción y reciclaje también conlleva consecuencias negativas para el planeta. Los bioplásticos, son plásticos que provienen de fuentes renovables, generalmente, a partir de productos que se obtienen de materias primas naturales, como el almidón o la celulosa. Los bioplásticos se degradan fácilmente y pueden compostarse, como la materia orgánica de nuestras basuras. No hay que confundirlos con los plásticos que siendo fácilmente degradables, derivan del petróleo, esos no son bioplásticos y necesitan de aditivos químicos. Es esencial que la fabricación de los bioplásticos no utilice transgénicos.

Facebook Twitter Linkedin Digg Delicious Reddit Stumbleupon Tumblr Email

Este artículo está disponible en: Inglés

This entry was posted in Tierra Integral and tagged , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *