Rolfing

¿Cuántas veces nos hemos encontrado incómodos contemplando un cuadro en un museo? ¿Incapaces de permanecer “apropiadamente” sentados en una larga jornada de estudio? ¿O en un constante descontento con el contorno del cuerpo, achacándolo a los años o al sobrepeso?

Todas estas señales apuntan a un sencillo problema que ha pasado desapercibido: están en desequilibrio. Están en “pie de guerra” contra la gravedad.

Observemos un árbol que crece en la ladera de una montaña. Durante años ha estado casi vertical, pero un día el viento rompe alguna rama, y el tronco comienza a inclinarse. Con el paso del tiempo el árbol adoptará una forma muy distinta: crecerá torcido y lentamente se doblará hacia abajo. Está sufriendo la influencia de la gravedad. El cuerpo humano a menudo experimenta algo muy parecido.

El hombre tiene una peculiar relación con la gravedad. En lugar de apoyarse con fuerza sobre cuatro extremidades como hacen muchos animales, cuenta con una base más estrecha e inestable de solamente dos puntos de apoyo: sus pies; ésta situación le proporciona más dinamismo y flexibilidad pero le resta estabilidad. Le permite que los brazos estén disponibles para contactar con el mundo que le rodea, pero le predispone a padecer “desalineaciones” y sobrecargas.

La creadora del Rolfing®, la doctora Ida P. Rolf, hizo un descubrimiento trascendental: la forma del cuerpo humano se desarrolla y cambia por la influencia de la gravedad.

Ida P. Rolf trabajaba como bioquímica en el Rockefeller Institute de la Universidad de Columbia (EE UU). Sus estudios científicos se centraban en el tejido conectivo humano. Buscaba un método práctico para ayudar al ser humano a vivir en mayor armonía consigo mismo y con el entorno. Y su entorno, desde un punto de vista mecánico, es el campo gravitatorio terrestre. El objetivo del Rolfing® es la alineación del cuerpo con la gravedad.
¿Qué provoca el desequilibrio corporal? Nuestros cuerpos heredan de nuestros antepasados parte de su forma; nuestro carácter, los traumatismos sufridos, nuestra historia personal van dejando huella. Por otra parte, movimientos o gestos repetidos se van solidificando dejando marca en nuestro cuerpo.

A partir de todas estas influencias cristaliza algo así como un patrón básico del cuerpo.

El Rolfing® actúa manipulando las fascias (una variedad de tejido conectivo). Dichas fascias envuelven, separan y sostienen músculos y órganos manteniendolos en su lugar. Forman una red contínua por todo el cuerpo y tienen la propiedad de conservar cualquier postura que el cuerpo adopte.

Ayudan a mantener posturas equilibradas, pero también reflejan y perpetúan tensiones y desequilibrios y mantienen el cuerpo en actitudes incómodas o que limitan ciertos movimientos.

La doctora Rolf aportó otro descubrimiento fundamental: ésta red de fascias puede manipularse para devolverle al cuerpo una forma ordenada. El arte del “rolfer”® (profesional que imparte Rolfing®) consiste en poner orden en la gran variedad de tensiones que podemos sentir en el cuerpo, cambiando la configuración habitual para llevar al cuerpo a una situación de auténtico equilibrio.

La serie estándar de Rolfing® dura diez sesiones de aproximadamente una hora cada una. La frecuencia puede ser variable: semanal, quincenal o mensual.

Durante las sesiones se actúa no sólo manipulando el tejido conectivo sino que se pretende ayudar a la persona a:
· ser consciente de aquellos hábitos que hasta ahora pasaban desapercibidos
· aprender una forma diferente de movimiento.
· ampliar la percepción del propio cuerpo y del entorno.
· descubrir qué significado tienen para cada persona las actitudes corporales, tanto las viejas como las nuevas.

De una sesión a otra el paciente pone en práctica aquellas pautas nuevas que el rolfer le enseñó en la última sesión, y se le anima a percibir qué cambios afloran en éste intermedio (posturas antiguas que el cuerpo rechaza, nuevas posturas que el cuerpo “pide”…)
Los resultados del Rolfing son tan variados como las personas que la reciben. En general el cuerpo se siente más ligero, como si fuera empujado hacia arriba; las articulaciones se liberan y los movimientos se hacen más fáciles y con menor desgaste de energía.

Las ventajas que procura son:
· mejor postura
· movimientos más armónicos
· mejora de la respiración y la circulación
· conciencia corporal más vívida
· liberación de patrones restrictivos, de tensión
· aprendizaje de nuevos hábitos de movimiento

Es adecuada en todas las edades.

Especialmente recomendable para personas:
· que quieran mejorar su rendimiento físico (deportistas, bailarines..)
· que utilizan su cuerpo como instrumento de trabajo (fisioterapeutas, masajistas…)
· con lesiones del aparato locomotor (lumbalgia, escoliosis…)
· y complementar procesos de psicoterapia
· y en general para toda persona que quiera mejorar su calidad de vida.

Fuensanta Muñoz de la Cruz
Licenciada en Medicina y Cirugía
Certified Rolfer® Rolf Movement Teacher

CL Santiago de Compostela, 28 4º C
28034 Madrid
Tfno: 917.300.935 / 610545321
email: fuensantamc@ya.com
www:rolfing.org

Rolfing®, Rolfer® y el “Little boy logo” son marcas registradas por The Rolf Institute Boulder CO (EE.UU.) En España está igualmente registrada en el Registro de Patentes y Marcas. Sólo los profesionales formados y acreditados por dicho instituto pueden impartir dicha técnica.

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Este artículo está disponible en: Inglés

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