Soltar y seguir adelante

El cambio es parte integral de la vida, unos momentos de reflexión nos recuerdan los incontables cambios por los que hemos pasado. Algunos han sido transiciones que llegan con el proceso de crecer: empezar la escuela, empezar el primer trabajo, irnos de casa por primera vez. Algunos han sido tan graduales o menores que sólo nos damos cuenta cuando miramos atrás. Otros como casarnos, ser padres, cambios de pareja, despido, pérdida, son todos puntos decisivos importantes. Desarraigarnos y mudarnos a un sitio nuevo, que muchos lectores han hecho, es otro. Incluso cuando el cambio es positivo, algo planeado y deseado, un sueño hecho realidad, nos puede sorprender la inestabilidad que sentimos. Y el dejar algo atrás que ha sido algún tipo de carga no siempre nos hace sentir tan bien como suponíamos. Tanto si es repentino como esperado desde hace mucho o el resultado de eventos, acciones de otros o de elección propia, toda transición importante requiere adaptación. Quizá nos sintamos poco seguros, perdidos, estancados e incapaces de seguir adelante. Quizá intentemos agarrarnos a lo seguro, lo familiar y valorado, aunque en realidad ya haya desaparecido. Podemos sentir como que estamos a un lado del río, queriendo cruzarlo, incapaces de volver a la orilla pero agarrándonos por seguridad y, por lo tanto, no estando ni a un lado ni al otro.

Aunque hasta qué punto se experimenta variará de una persona a otra y con la índole del cambio, las reacciones así se reconocen como una parte normal del proceso de gestionar los finales y los comienzos que son característicos de las transiciones. Entender este proceso puede ayudar a clarificar donde se encuentra uno actualmente en este viaje. Entraña reconocer lo que quizá los retenga, mirar a lo que supondría soltar eso y si están listos para hacerlo. Quizá suponga enfrentarse a la pérdida de una persona, lugar, papel o una etapa de la vida que ha terminado. Quizá haya creencias preciadas, esperanzas y sueños a los que tengamos que renunciar. Dejar atrás algo que ha sido importante puede ser doloroso; intentar evitar ese dolor es a menudo lo que nos impide seguir adelante. Enfrentarnos a eso, reconocer y honrar el significado de lo ya pasado e identificar qué hemos ganado nos puede permitir soltarlo. Entonces podemos mirar de nuevo las posibilidades y oportunidades de futuro de los que disponemos y buscar otras cosas que podamos necesitar que nos ayuden a seguir hacia delante. Así podremos decidir cuales deben ser los próximos pasos y comprometernos a tomarlos.

Hay muchas maneras probadas y comprobadas de ayudar a la gente a identificar lo que precisan hacer, lo que quizá interfiera en el camino y cómo superar cualquier bloqueo. A menudo entraña relajación e imaginación. Métodos como escribir, meditar, dibujar, movimiento e imágenes guiadas pueden llevarnos a nuevas formas de ver y ayudarnos a poder hacer lo necesario para continuar.

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