Calidad de Vida – Conexión entre cuerpo y mente

Cómo las creencias, pensamientos y sentimientos influencian la salud
 
¿Pueden los pensamientos positivos o negativos afectar la delicada bioquímica del cuerpo, el equilibrio ácido álcali? ¿Afecta el amor, miedo, alegría, enojo, tristeza, felicidad y resentimiento a nuestra salud física, mental, personal y espiritual? El Detective de la Salud investiga.
 
La salud del cuerpo no sólo puede afectar a las emociones sino que los pensamientos y sentimientos pueden también afectarnos. El estado mental es crítico y cuando es negativo puede crear más ácidos metabólicos que la comida basura. Podemos crear dos o tres veces más ácidos metabólicos del estado mental y emocional que de ingerir lácteos, proteína animal, azú-car o alcohol altamente ácidos. La emoción es energía en movimiento y cuando te sientes emocional estás vital, bien en positivo bien en negati-vo. Como el cuerpo es alcalino por diseño y ácido por función, cuando tienes emociones tristes o depresivas estás produciendo ácidos metabóli-cos a ritmos muy altos y los produc-tos de deshecho de esas emociones te pueden hacer enfermar.
 
Se dice que la principal causa de mu-erte en el mundo de hoy es el ataque de corazón. Pero según el Dr. Robert Young, especialista de salud, la gente tiene “ataque de pensamientos” y NO “ataque de corazón”. Hay estudios que indican que la causa del 80% de los ataques es emocional.
 
Estudio de un caso 
Una chica de 25 años vino a vernos con trastorno alimentario grave, pesa-ba 125kg y era consciente de que la grasa extra era como una protección, una barrera contra el mundo. Aunque era muy lista y estudiaba en la univer-sidad había temas familiares no resu-eltos especialmente con su dominan-te padre. Durante años le habían me-dicado para la depresión y la ansie-dad y tenía sesiones psiquiátricas re-gulares, mientras que físicamente había tenido muchos problemas co-mo migraña, agotamiento, dolor de espalda y estreñimiento. Su reto ali-menticio empezaba por la mañana cuando comía varios croissants de chocolate. Cuando la vida es dura a veces nos consolamos con dulces y grasa. El azúcar da una corta explo-sión de energía y la grasa calma los nervios.
 
La historia de esta chica sue-na dura y a veces nos preguntamos cómo podemos sobrevivir la niñez. Como dice el Dr. Richard Band-ler, uno de los fundadores de la PNL (Programación Neuro Lingüística): “Sólo tenemos problemas porque na-cemos, tuvimos padres y fuimos a la escuela…” Normalmente superamos los tiempos duros pero algunos sali-mos más “enteros” que otros. Esta clienta estaba convencida de que no se adelgazaría hasta que resolviera los temas familiares y que su estado físico era mayormente psicosomático.
 
Las emociones negativas de enojo, resentimiento y miedo son las más potentes y acidificantes de todas, y el miedo puede ser tan devastador para el cuerpo que incluso si comemos bien, el superar un reto grave de sa-lud puede ser prácticamente imposi-ble. Empezamos con una estancia en nuestra granja, donde nos centramos en su desarrollo personal y en cam-biar patrones de conducta usando PNL, meditación, ejercicios de relaja-ción y tratando muchos de los temas que percibía eran necesarios para sobrevivir. Al limpiar sus “almacenes mentales” tenía más y más espacio y aire, recobró la confianza en sí mis-ma y el equilibrio. Nuevos sistemas de comunicación la ayudaron a bre-gar con su familia, y después de una semana de limpieza intensiva se sin-tió mejor para enfrentarse a sus retos diarios.
 
Habíamos hecho un Análisis de Sangre Viva a principios de sema-na que mostró que los glóbulos esta-ban apelmazados, había deshechos en su sangre, acidosis latente del te-jido y problemas con el metabolismo de la proteína (glóbulos rojos con for-ma de limón). Al final de su estancia el mismo análisis mostró mejoras in-creíbles: Los glóbulos se movían li-bremente y la sangre estaba más lim-pia de residuos. No hicimos mucho con la comida, vitaminas y minerales porque sabíamos el poder de la relación del cuerpo-mente. Fue una sorpresa ver qué rápido el desarrollo mental y emocional afecta a la cali-dad de la sangre. Se sentía muy cal-mada y segura ¡se veía en la sangre!
 
Cuando nos sentimos mejor, empe-zamos a pensar mejor. Y cuando pensamos mejor, empezamos a me-jorar. Por lo que cuando nos sentimos mejor el flujo del cuerpo mejora y así el equilibrio alcalino-ácido y automáti-camente regulamos el peso corporal. No fue una sorpresa ver que perdió 3 kg durante el tratamiento, pero tam-bién tenía más energía sostenible y estaba más contenta y más conecta-da espiritualmente. Lo que pone de relieve cuan profundamente influyen los sentimientos en la salud, y esa fue la parte más importante del tra-bajo. Después de un par de meses, cuando ya se sentía más estable y cómoda en su vida diaria, pudo volver y avanzar en la mejora de sus hábitos alimenticios.
 
Este artículo está inspirado en el trabajo, libros y pensamientos de Inger Marie Haut, Máster en Nutrición

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INFO:
Pernille Knudtzon, MD
Tel: 678 253 510
drpernilleknudtzon@gmail.com

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Este artículo está disponible en: Inglés

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