Gabriella Kortsch – Relaciones Comprometidas

Relaciones Libres de Dependencia
Esta realidad menos atractiva es la que contiene la clave verdadera para una relación autentica de amor que es libre de dependencia en el otro. Jung escribió: El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos sustancias químicas; si hay cualquier reacción, ambas se transforman. En dos palabras: las relaciones giran alrededor de la transformación de las personas involucradas. Nos quedamos en una relación mientras que funciona, pero a menudo rompemos los lazos con la primera señal de problemas. Si la persona que amamos resulta ser diferente a nuestra apreciación inicial, creemos que nos llevaron a creer algo sobre su carácter que no era cierto, o, que sencillamente, no nos podemos fiar de nuestro juicio.

Relaciones Basadas en la Complementariedad y no en la Necesidad
Pero el eje crucial del tema difiere bastante. Es precisamente en este punto problemático de la relación donde tenemos la oportunidad de crear una relación basada en la complementariedad mutua en vez de basarla en la necesidad, por tanto una relación libre entre dos personas que quieren estar juntas en vez de dos personas que necesitan estar juntas.

Entonces ¿cómo se llega a ese punto?

Estar Consciente – Un paso muy importante es este proceso es el hacerse consciente de uno mismo, ganando comprensión de uno mismo. Otro paso tiene que ver con el “llenar las propias lagunas” en vez de tener la esperanza de poderlas llenar a través de otros. Es evidente, que esto se dice con mayor facilidad que se hace. Literalmente significa crecer hacia la totalidad de uno mismo – un proceso que dura toda la vida.

Llenando Nuestras Necesidades – Debido a nuestras necesidades nos encontramos metidos en la mayor parte de los problemas de pareja que nos achacan. Buscamos a personas, consciente o inconscientemente, que llenan nuestras necesidades, en vez de llenarlas nosotros mismos. Siempre que nos obsesionamos con alguien, sintiendo que no podemos vivir sin esta persona, convendría que examináramos cuidadosamente lo que carecemos, lo que sentimos que otros nos “dan”, y por qué nos parece que los necesitamos hasta para sobrevivir. Es precisamente este elemento que las relaciones de pareja nos enseñan cuando sentimos la obsesión, la necesidad, el deseo a controlar y poseer. Si nos pudiéramos percatar de esto, posiblemente siguiéramos sufriendo, pero al menos habríamos encontrado el camino verdadero hacia la libertad de esa clase de necesidad dependiente.

Temas Jungianos de Transformación
La Sombra
La mayor parte de las personas no se percatan de la sombra, una parte inconsciente de la psique que no se vive plenamente. Carl Gustav Jung creía que cuantas más personas verdaderamente se conocen por observarse a si mismas, tanto más una sociedad se hace consciente. A los niños a menudo se les enseña no mostrar – e incluso no sentir – sus afanes agresivos y censurables. Aunque es necesario enseñarles a no darles rienda suelta a tales afanes, a menudo terminan reprimiendo todo conocimiento consciente de estos aspectos negativos hasta que queden tan profundamente enterrados, que consiguen olvidarse de su existencia. Por tanto, terminan creyendo que su actitud consciente – es decir, la manera que han aprendido comportarse, donde aspectos importantes de la personalidad quedan reprimidos – denota quienes verdaderamente son. Pero los aspecto negativos de la personalidad no han desaparecido – se han mudado al inconsciente donde pueden causar cada clase de problemas cuando la sombra se mete forzosamente en la parte exterior, consciente del comportamiento. Puede que digas lo contrario de lo que querrías decir, por ejemplo. A menudo los aspectos no reconocidos del yo son aquellas partes que te llaman la atención en los demás: éstas son las proyecciones. La mejor pista para detectar la existencia de los diferentes aspectos de la sombra es el nivel de emoción que tengas con respecto al comportamiento de otra persona. Hasta que el contenido de la proyección se haga consciente, las proyecciones continúan ocurriendo de una manera compulsiva acompañados por emociones intensas. Pero claro, mientras que siga siendo una proyección, crees que el problema lo tiene el otro, nunca dándote cuenta que precisamente debido a tu reacción fuerte emotiva hacia la otra persona, el problema a resolver se encuentra en ti (si el comportamiento del otro es aceptable o no, no tiene importancia para esta cuestión).

A. El Anima y el Animus
Jung pensó que todos tenemos una realidad psicológica contrasexual representado por el sexo opuesto. El anima (término latino para alma o espíritu), la figura femenina en la psique del hombre, representa cualidades inconscientes. Las mujeres de carne y hueso en la vida real del hombre son una fuente de información para él con respecto a todas aquellas cosas que él no suele vislumbrar, pero que necesita interiorizar para llegar a ser todo lo que puede ser. El animus es la figura masculina en la psique de una mujer, simbolizando nueva creatividad o potencial interno, así como, en el lado negativo, la rigidez, la obstinación, convicciones absolutas, o una sensación de una falta de valor personal, de no valer nada.

La Proyección
Siempre nos atrae un hombre o una mujer en nuestra vida externa, que de alguna manera personifica facetas aun no vividas o realizadas (y por tanto proyectadas) de nuestro propio animus o anima. En realidad nos enamoramos de nosotros mismos por vía de la proyección, es decir, con partes nuestras que aun no hemos vislumbrado, y por tanto nos parece – creemos – que necesitamos la otra persona porque tiene la capacidad de expresar lo que aun no podemos. Ya que todo esto es inconsciente, generalmente hace falta que se nos cae la venda de los ojos con respecto a la pareja, llegando así a la realidad que generalmente implica algo de dolor y frustración en la relación, haciendo que empecemos el proceso de hacernos conscientes de nosotros mismos. A través de ello viene el proceso de crecimiento hacia el reconocimiento de estas necesidades y luego, a llenarlas nosotros mismo, y a mover hacia un mayor grado de integridad o totalidad (con nosotros mismos) desde el cual podemos acercarnos a relaciones de pareja (y todo tipo de relación) de una manera m muy diferente que antes, y con un grado mucho mayor de libertad interior.

Ocho Sugerencias Para Mejorar Tus Relaciones:
Una Guia

1. Date cuenta que la atracción, la química y la emoción se producen debido a la formación emotiva y espiritual de tu mujer o hombre interno precisamente para que puedas trabajarlos y seguir desarrollándolos. Es la manera que tu psique te ayuda a llegar a la totalidad de tu ser. Es por eso que las relaciones tienen tal importancia en el crecimiento personal y el desarrollo.
2. Observa siempre con atención cualquier tipo de emoción, tanto negativa como positiva, en ti, dado que te ofrece pistas contundentes sobre las áreas de tu ser donde debes de resolver algo en ti (aunque la emoción haya surgido debido a comportamiento feo de parte de otra persona). El hecho es, si ya hubieras desarrollado esa “totalidad de tu ser”, tus emociones no se involucrarían en tales momentos. No te costaría trabajo mantener la calma.
3. Analiza las discusiones, no desde el punto de vista de lo egoísta, lo horrible, lo celoso, o lo dominante, etc. que es tu pareja, sino desde el punto de vista de lo que la discusión te cuenta sobre ti. El otro puede, efectivamente, demostrar tener todas las características mencionadas, pero es mucho menos importante hacer hincapié en sus defectos, que en tu propia posibilidad de crecimiento observando tus reacciones a todo lo que te está ocurriendo.
4. Usa ese conocimiento para cambiar, crecer y aprender que siempre tienes una posibilidad de elegir alternativas en tu reacción a cualquier situación.
5. Hazte muy consciente de ti mismo a cada momento…obsérvate las veces que te gustaría tergiversar, o al menos, contar cosas de una manera que no corresponde al 100% a la realidad, e intenta descubrir las razones…¿tienes miedo a que no se te aceptará, o no se te amará si te demuestras tal y como eres de verdad?
6. Muy en particular, observa aquellas relaciones donde hay un desequilibrio de poder … si tu estás encima … pregúntate de qué te sirve … y si estás abajo … ¿por qué estás dispuesto a estar allí? Las contestaciones a todo esto ayudarán a tu conocimiento … acuérdate que para bailar un tango, hacen falta dos!
7. Desarrolla una percepción de ti mismo dando importancia a llenar tus propias necesidades primero contigo mismo y no a través de otros. Primero ámate a ti mismo!
8. Obsérvate a ti mismo en una relación de pareja sobre la base de este artículo.

Gabriella Kortsch es psicoterapeuta, hipnoterapeuta clínica, coach de parejas, escritora, y conferenciante profesional. Emite un programa semanal de radio (en inglés) desde la Costa del Sol en España, que también se puede oír en el Internet o como clips de audio en su portal. Ella trabaja con clientes para llevarlos hacia un mayor éxito personal, profesional y de pareja utilizando un enfoque integral basado en el desenvolvimiento del potencial humano. Suscríbete y motívate con su boletín vanguardista, ahora disponible en español e inglés. También puedes leer y colgar tus comentarios en su blog (en inglés).

Facebook Twitter Linkedin Digg Delicious Reddit Stumbleupon Tumblr Email

Este artículo está disponible en: Inglés

This entry was posted in Mente Abierta and tagged , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *