Cáncer de Mama: Detección temprana

 “En cualquier parte del cuerpo en que se sienta exceso de calor o frío, ahí está la enfermedad esperando a ser descubierta” Hipócrates, año 480 AC
 
La ciencia médica ha progresado desde que cubrían al paciente con barro para ver ¡qué zona se secaba antes! El Generador Infrarrojo y Térmico de Imagen Digital (DITI) que detecta cambios de temperatura de 0,1% Cº es la última tecnología médica usada para detectar anomalías tempranas en la revisión de la mama. Es un sistema seguro, indoloro, no invasivo y no requiere radiación. Estudios clínicos demuestran que el DITI puede detectar anomalías unos 10 años antes que una mamografía o ultrasonido. La detección temprana busca prevenir y si detecta una anomalía, algún cambio simple en el estilo de vida, como dejar de fumar o comer más sano, pueden ayudar a prevenir su desarrollo en algo más siniestro.
 
El generador de imagen térmica funciona con una “cámara” infrarroja térmica muy sofisticada, para capturar una imagen o termograma de las mamas. Se envía una copia de este ‘termograma’ a EEUU donde es analizada detalladamente por especialistas médicos, radiólogos o termólogos. Se hace un segundo scan 3 meses después, se comparan los scans y se usan como tu “firma” termal base. Las anomalías cambian el patrón de calor normalmente simétrico y podrían indicar cáncer, enfermedad fibrocística, infecciones, temas vasculares o simplemente temas linfáticos. Se informa de cualquier asimetría significativa en sus scans y si es preocupante, un médico de cabecera o especialista puede hacer otras pruebas estándar. Aunque cada mujer se puede beneficiar de una termografía, es especialmente apropiada para las mujeres jóvenes (20 a 50) cuyo tejido mamario más denso dificulta la efectividad de las mamografías. La mayoría de cánceres tarda varios años en desarrollarse para poder ser detectado por una mamografía o ultrasonido por lo que el test temprano es esencial. 
 
El lector debe saber que no hay comparación o competencia entre un mamograma y una imagen térmica ya que son dos pruebas distintas que ofrecen resultados diferentes y que “buscan” cosas distintas. Una termografía es una prueba funcional (fisiología) y no anatomía. Una mamografía y el ultrasonido muestran “estructura” i.e. bultos que pueden medirse y contrastar opiniones antes de una biopsia. Una imagen térmica ofrece avisos tempranos porque muestra los cambios antes de alcanzar esa fase. Una termografía es especialmente útil después de la cirugía para controlar la situación y proteger la mama sana. Recuerde que cada anomalía no es necesariamente cáncer pero que el cáncer empieza con una anomalía.
 
INFORMACIÓN:
The Bodyworks Health Clinic
952 883 151
www.TheBodyworksClinic.com

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