Calidad de vida: Inflamación: el cuerpo pide ayuda

En esta edición los detectives de la salud se frustran con la inflamación y lo que nos puede decir sobre la salud.

La inflamación es uno de los mecanismos de defensa del cuerpo y se reconoce por la hinchazón, rojez, fiebre, punzadas, irritabilidad y sudores. Cuando la flema afecta a la vejiga, el estómago e intestino, se llama catarro, mientras que los tipos de inflamación que afectan a las articulaciones se llaman reumatismo. Cuando nos pica un mosquito, la piel se hincha porque el cuerpo envía sangre y linfa a la zona para eliminar el veneno. A menudo consideramos la inflamación como el problema, pero le podemos dar la vuelta y mirarla como una reacción sana. Cuando bebemos demasiado café o alcohol o comemos comida picante el estómago reacciona y produce una capa protectora de mucosidad, y lo mismo ocurre cuando estamos expuestos al humo, aire contaminado, químicos, azúcar, ácidos grasos trans y estrés. Quizá deberíamos considerar la inflamación como un grito de ayuda en vez de intentar deshacernos de ella tomando una pastilla. En vez de luchar contra las reacciones del cuerpo, quizá sería mejor ayudarlo a protegerse, ocupándonos de la causa y no sólo de los síntomas.

Un paciente de 70 y pico tenía una inflamación grave en la vejiga. El catarro era tan espeso que el tracto urinario estaba restringido y el orinar aunque constante era lento y doloroso. Los antibióticos no ayudaban, los médicos intentaron rasparle la inflamación de las paredes de la vejiga e incluso le habían dado infusiones tipo quimio en la vejiga para reducir la inflamación. El cliente sentía que su cuerpo era demasiado ácido y el medir el pH de su orina con una tira de análisis le dio la razón. Si miramos con las gafas de ‘equilibrio ácidoalcalino’ la inflamación y el catarro sólo es la reacción del cuerpo al exceso de ácido. El Dr. Young lo describe en su Nueva Biología y muestra cómo la acidez se revela a sí misma en siete pasos:
1) Pérdida de energía
2) Sensibilidad e irritación – como en el SCI
3) Mucosidad y congestión
4) Inflamación / catarro
5) Endurecimiento del tejido blando – incluido el lupus, la borreliosis, la fibromialgia, el endurecimiento de las arterias y el sarro
6) Ulceración
7) Degeneración – cáncer, enfermedad coronaria, el derrame cerebral, el SIDA, ELA, EM, diabetes

Al principio del desequilibrio, los síntomas pueden no ser tan intensos y desaparecen fácilmente, pero al continuar la acidez, surgen situaciones más serias. Órganos y sistemas debilitados empiezan a dar guerra, el oxígeno disminuye y el metabolismo celular se para. O sea, las células mueren y nosotros también.

Es un enfoque distinto al que aprendemos en la facultad de Medicina, por lo que a veces vale la pena mirar las cosas con otros ojos. Los médicos, hacemos el juramento de “Primum non nocere” o “Primero, no hagas daño”, según expresó Hipócrates, el padre de la Medicina. En eso se centro precisamente la medicina preventiva. Con el paciente examinamos su sangre, orina y le hicimos un análisis de sangre viva, lo que mostró un exceso de acidez. Le dimos minerales y gotas alcalinizantes y durante un par de meses su pH urinario se alcalinizó y se sintió mucho mejor. El análisis de sangre mostró una deficiencia grave de vitamina D, esencial para que el sistema inmunológico funcione bien. Para reducir la inflamación tomó antioxidantes fuertes como el selenio, zinc, hierro y vitamina C. Le encantan las verduras por lo que él y su esposa hacían batidos verdes, sopas, zumos y disfrutaban de buen pescado y aceites de oliva y lino que regulan la acidez. Le encanta la fruta española dulce por lo que fue un reto encontrar algo más alcalino pero con los batidos verdes y de bayas, bebida de almendra hecha en casa con bayas, canela y vainilla, su afición por el dulce se vio colmada. Usamos acupuntura para ayudar a la vejiga a relajarse a nivel profundo y después del primer tratamiento se podía tumbar más de una hora sin tener que orinar, algo que no había hecho desde hacía mucho tiempo. La reflexología le ayudó a relajarse y limpiar y ahora su salud va mejorando progresivamente con disciplina y tomando nota sistemáticamente de su estado.

Su propia declaración habla por si misma: “Los urólogos me habían tratado desde hace casi seis años y me había sometido a tres operaciones y continuaba empeorando… No paraba de decir que sentía que tenía algo de acidez o inflamación… cuando le pregunté al urólogo si era posible saber la razón de la inflamación me dijo que era más complicado de lo que podía imaginarme y cuando mencioné a mi médico de cabecera si podía ser debido a la candida me dijo que todo estaba en mi cabeza. El especialista del digestivo me dijo que sólo era SCI y que comiera mucha fibra, pero mi sentido común me decía que tenía que estar relacionado con mi comida ya que ciertas cosas me hacían sentir peor que otras, por lo que empecé a buscar a alguien que pudiera ayudarme… un día mi querida esposa leía La Chispa y vio un artículo sobre la acidez, de la Dra. Pernille y ahí fue cuando vi la luz al final del túnel. Después de 6 meses he empezado a mejorar. A la edad de 76 años sin tener los conocimientos que tengo ahora no puedo esperar volver a la normalidad de la noche a la mañana, pero me siento mucho mejor y mis análisis de sangre y orina muestran una gran mejoría.” Sr. Apis

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