Construye una choza

En los últimos años, cuando llega el verano, vamos al oeste por la costa para disfrutar de vacaciones en las playas vírgenes de la Costa de la Luz, y nos alojamos a veces en Caños de Meca donde Casas Karen ofrece casitas de alquiler enclavadas en una tranquila finca cerca del mar. El plato fuerte de los viajes es quedarnos en la choza, una casa tradicional hecha de juncos. La calidez de la paja como material de construcción crea dentro un ambiente maravilloso y a los críos les encanta. Estoy interesado en aprender más sobre estas estructuras simples pero robustas y, mientras la propietaria Karen Abrahams las renovaba este año, aprovechamos para tomarnos un descanso en nuestro lugar favorito y descubrimos más acerca de estos edificios únicos.
 
Según un documento publicado por la Universidad de Sevilla, las chozas son una de las moradas más antiguas de Andalucía y, al igual que con muchas construcciones tradicionales, la gente que las construyó primero buscó lo que había en su entorno local. Se usa la madera local para la estructura básica y luego un entramado de caña atada al armazón crea las ‘paredes’ donde se pone la paja para formar la cubierta exterior. Todo ello se mantiene mediante tirantes de madera atados al exterior para sujetar los juncos. Aún siendo un proceso más o menos sencillo, requiere de técnica para que la capa exterior tenga un acabado impermeable. Oliva, que creció en una choza, explica que todos los materiales están prácticamente en la puerta de casa: “Incluso la fuerte cuerda que se usa para atar los juncos al armazón se hace tejiendo una hierba local.” Se atan más correas de madera alrededor de toda la estructura para sujetarla. Otras chozas se hacen con otro método, pueden tener una pared de piedra en la base con un tejado de juncos y se pueden encontrar muchos ejemplos de ambas en los pueblos gaditanos.
 
Un proyecto de reforestación masiva de un duque local en 1737 creó grandes bosques de pino que permitieron que más gente se ganara la vida con el cultivo de estos árboles para carbón o construcción y es en esa época que las chozas empezaron a aparecer en números importantes. Mucha gente de la zona recuerda vivir en una o por lo menos que miembros de la familia tuvieran una. Pepe Cascabel construye y mantiene chozas desde hace muchos años y dice que “al principio la choza era lo que construíamos por necesidad, pero hoy en día son más como un ‘hobby’ pues los materiales modernos son más baratos y fáciles de trabajar. La choza precisa de más mantenimiento, el junco hay que repararlo cada 3 o 4 años, pero son estructuras realmente sólidas e impermeables.” Karen compró su primera finca en Caños de Meca en 1987, más tarde compró otra finca adyacente con dos pequeñas chozas y nació Casas Karen. Desde entonces Casas Karen ha añadido más alojamiento así como construido una nueva choza desde cero y son el eje del lugar. Por los comentarios en el libro de huéspedes, atraen a gente de toda Europa para disfrutar de sus encantos simples y rústicos.

INFO:
Casas Karen
Tel: 956 437 067
649 780 0834
www.casaskaren.com

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