Parto natural: Parir de nalgas en el siglo xxi

Si tu bebé se presenta de nalgas y tienes muy avanzado el embarazo, lo normal es que te citen para una cesárea sin hablarte de las alternativas que existen. Te desaconsejarán ponerte de parto de forma natural e intervendrán todo lo que necesiten para asegurarse de que el bebé no sufra daños físicos. Nadie te hablará de las consecuencias adversas que acompañan frecuentemente a la cesárea, que se practica en nuestros hospitales en aproximadamente uno de cada cuatro partos.
A mí me costaba aceptar la idea no parir a mi primera hija, pues creo que es muy importante ese primer esfuerzo en la vida para el desarrollo de nuestro carácter.
Tras buscar información debajo de las piedras, nos enteramos de la opción de la vuelta externa… pero tarde. En nuestro centro de salud no nos informaron de esta posibilidad, que consiste en un masaje asistido, en el hospital, controlado por monitores, donde le dan la vuelta al bebé desde fuera. Has de solicitarlo antes de la semana 35. Si no la practican en el centro que lleva el control de tu embarazo, pide el traslado de tu expediente a otro centro.

Probamos pues con muchas técnicas alternativas… Incluso Marisa, nuestra partera, nos hizo un masaje invitando al bebé a darse la vuelta. Pero nada sirvió. Pensamos que por alguna razón nuestro bebé quería nacer así, de nalgas. Sabíamos que nuestra decisión implicaba un riesgo, y pensamos en esto mucho los dos antes de tomarla.
Cuando planteamos a nuestros seres queridos nuestra intención de parir de forma menos intervenida much@s volcaron sus miedos en nosotr@s, sin darse cuenta. Así que tratamos de acercarnos más a las personas que por el contrario nos daban confianza.
Tras desechar la idea de parir en casa con Marisa, por temor, nos decidimos por el Hospital Costa del Sol. Todo el mundo se mostró muy dispuesto a ayudarnos a parir de nalgas cuando nos presentamos allí de parto.

Hubo mucha espectación, pero yo cerré los ojos cuando entré al hospital y prácticamente no los abrí hasta ver el culito de Leo apareciendo entre mis piernas, unas 14 horas más tarde.
Fueron momentos preciosos que agradezco al universo haber vivido como los viví con mi pareja. A veces pienso que Leo no se dió la vuelta para servir de clase práctica a l@s que asistieron su parto.
Demosle la oportunidad a nuestr@s hij@s de nacer de manera natural. Permitamonos nosotr@s, madres y padres, disfrutar de ese momento tan nuestro. Que no nos lo robe el miedo. Nosotras sabemos como hacerlo. ¡La vida es un precioso riesgo que asumir!
Parir de nalgas es un derecho hemos de reivindicar en nuestros hospitales.

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