Tulku Lobsang Rimpoche – amor y salud

El amor es la fuente de la salud. El amor es la fuente de la felicidad. El amor es lo que nos cura completamente. O puede que sólo sane temporalmente, dependiendo de cómo ames. El amor y la felicidad son nuestros mecanismos naturales para la sanación física y mental. En la medicina tibetana creemos que todas las enfermedades están causadas por la mente. Por eso, la forma de volverse sano es por medio del amor.

El amor nos proporciona salud física y mental. Cuando se está físicamente sano no hay bloqueos burdos; todo fluye y funciona normalmente en el cuerpo. La salud total se consigue cuando no se tienen bloqueos mentales o energéticos. Cuando estás libre de bloqueos, tienes un cuerpo sano y una mente feliz.

Es el amor el que abre nuestros bloqueos. Los médicos y la medicina en realidad no pueden ayudarnos directamente. Indirectamente puede que ayuden, pero no les es posible hacerlo directamente. Lo único que ayuda de forma directa es tu propia energía, tu propia energía sanadora. ¿Qué es esta energía sanadora? Amor. Amor y felicidad. Son el amor y la felicidad los que realmente te salvan.

El amor es la fuente de la salud.

Hay tres dimensiones generales de amor. Primero experimentamos el amor en la dimensión de la mente burda, lo que sucede a través de los sentidos y el sentirse bien con las cosas externas. Después está el amor del nivel sutil, que se genera internamente. Finalmente está el amor de la gran mente sutil, que es el amor absoluto.

Tanto el amor de la mente burda como el amor de la mente sutil son amores convencionales. Esto significa que los dos son amores arraigados en la mente temporal. Aún así, uno es más temporal que el otro. El amor que proviene de las condiciones externas es más temporal. El amor interno lo es menos, pero sigue siendo temporal. Tan sólo el amor absoluto nunca renuncia, nunca decae y nunca se agota. Sin motivo, el amor absoluto siempre está ahí. Este es el amor sin condición. Este es el Buda. Este es Dios.

Me gustaría expresar que el amor, la energía sexual y la compasión son todos una sola cosa. El deseo, el amor, la felicidad y la compasión son todos lo mismo. No tenemos suficiente compasión y por eso somos infelices. No tenemos suficiente deseo y por eso somos infelices. Estoy seguro de que todo el mundo cree que el deseo causa sufrimiento, pero no es el deseo el que causa sufrimiento. Es no tener deseo lo que te hace infeliz. Cuando empiezan a no gustarte las cosas, significa que tienes demasiado poco deseo.

El deseo es algo que nos lleva hacia la unión. Con el deseo, todo se vuelve uno. Conecta las cosas y nos completa. Poco deseo significa poca felicidad y poca compasión significa poca felicidad. Del mismo modo, cuando hay un gran deseo, hay una gran felicidad. Y gran energía sexual significa gran felicidad.

Sin energía sexual no hay sensación. Esto significa que cuando te sientes bien, cuando experimentas algo placentero, se debe a tu energía sexual. Así que es como si tenemos sexo 24 horas al día. Cuando te sientes bien, ¡eso es sexo! Se liberan hormonas, se genera energía, nos abrimos. Culturalmente, decimos que el sexo es solamente el acto íntimo entre dos adultos, pero en realidad el sexo, o hacer el amor, se hace con todos y con todo. Tenemos relaciones sexuales continuamente a cada momento – entre una madre y un hijo, o entre un padre y un hijo, entre amigos, cuando nos abrimos en lo alto de una montaña. Si no hay energía sexual en una relación, no es posible hacerse feliz el uno al otro. Con una casa, con flores, con la naturaleza, con todo tenemos una conexión sexual. Esto significa que se desencadenan ciertas reacciones física, mental y energéticamente. Sin esta conexión, nada tiene sentido.

Hasta que no tengas una conexión sexual, nada te hará feliz. Nada tendrá sentido para ti.

La energía sexual, el deseo, el amor, la Iluminación, Buda, Dios – son todos una sola cosa. Así que, intentar ser una persona compasiva significa intentar expandir nuestra energía sexual. Alguien que tenga menos energía sexual tiene más apego. En el momento en que experimentas energía sexual, tienes felicidad interior. En el momento en que experimentas apego, sales de la felicidad. Puedes parecer feliz, pero el apego te saca de la felicidad.

La gente compasiva intenta amar a todo el mundo.
Estas personas son las que digo
que tienen el mayor deseo y, por lo tanto,
también tienen la mayor felicidad.

El Venerable Tulku Lobsang es un precioso y elevado Maestro budista y un eminente y respetado médico de la tradición de la Medicina y Astrología tibetana.
Nació en la provincia de Amdo en el noroeste tibetano y fue reconocido como la 8ª reencarnación de Nyentse Lama a la edad de 13 años. Ya entonces impresionaba a la gente con su inmensa capacidad de sanación. En los años siguientes, Tulku Lobsang se graduó tras una educación muy intensa en medicina, astrología y muchas prácticas budistas.

A la edad de 17 años abandonó el Tibet para irse al sur de la India para profundizar y completar sus estudios. En 2002 estableció el Centro Médico Budista, Nangten Menlang, en el Norte de la india.

Cada año, Tulku Lobsang viaja por Europa, Asia y las Américas para transmitir sus enseñanzas a sus estudiantes. Su propósito es proteger el antiguo conocimiento de curación tántrico y el legado cultural tibetano compartiéndolo con nosotros. Su máxima preocupación es reducir el sufrimiento en el mundo a través del intercambio cultural.

12 de septiembre: Hotel Monte Málaga, Paseo Marítimo Antonio Machado, 10. Málaga

Taller: “EL poder del Amor”, 10.00h a 18.00 h.
Conferencia: “Amor y Salud”. 20.30 h. Presentación de nuevo libro (inglés y español).

El taller y la conferencia serán en inglés con traducción al español

Información e inscripciones:
www.tulkulobsang.org
Contacto: Teresa Rivas, tel: 669 420 155, teresa@tulkulobsang-organizer.org

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Este artículo está disponible en: Inglés

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